Por Renée Zamora Díaz/Psicoterapeuta Humanista.
Este escrito es una invitación a escoger mejor como hablamos, para utilizar aquellas palabras que nos abren opciones, que nos permiten contar con mejor estado de ánimo, vivir con menos exigencia y, en definitiva, sentirnos más felices.
Existen muchas técnicas, herramientas y teorías para mejorar la comunicación, sin embargo, hay una competencia fundamental a la que no se ha dado suficiente importancia. Me refiero a la Sensatez y Cautela.
Se define como la capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos o actividades, sobre los riesgos posibles que estos conllevan, y adecuar o modificar la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios.
Existen muchos beneficios que podemos obtener, especialmente en nuestras interacciones y en los ambientes que generamos en los diferentes ámbitos de nuestra vida.
Recuerda habla haciendo uso de tu entendimiento, esto te llevara a reflexionar si las personas con las que te relacionas realmente escuchan lo que quieres expresar o comunicar.
PIENSA ANTES DE HABLAR
Contrario a lo que muchos creen, los pensamientos están en nuestro control. Si bien no podemos evitar que nuestros pensamientos surjan automáticamente, sí podemos filtrarlos y quedarnos con los que sean más funcionales para nosotros.
No hacer juicios precipitados y poco o nada fundamentados. Cuando etiquetamos de manera automática a una persona o situación, estamos siendo imprudentes y no nos damos cuenta del estado de ánimo que nos genera dicho pensamiento y el impacto que tiene en nuestra interacción con los demás.
Cuidado con frases como “piensa mal y acertarás” no siempre es así y sí puedes dañar significativamente tus relaciones.
Prudencia al hablar
Otra de las definiciones de prudencia, se refiere a ésta como la virtud de comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro, literal, cauteloso y adecuado.
Para ello, hay que estar plenamente conscientes de que el lenguaje genera realidades y que a partir de nuestras declaraciones o afirmaciones creamos mundos distintos, y cambiamos el rumbo de las cosas y de nuestras relaciones. Si realmente fuéramos conscientes de esto, cuidaríamos mucho más nuestras palabras.
Jamás olvides: Eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que hablas.
POR FAVOR SIEMPRE QUE PUEDAS IDENTIFICA SI ES CONVENIENTE HABLAR O GUARDAR SILENCIO.
No sólo al hablar modificamos nuestro mundo, también al actuar generamos una nueva versión de nosotros mismos -para bien o para mal- vivimos reinventándonos constantemente.
Sí eres de los que piensa: “así nací y así me moriré”, ¡cuidado! Es posible que estés generando ambientes restrictivos y que tus relaciones no evolucionen por la falta de apertura hacia tu propio crecimiento y transformación.
No se trata de perder espontaneidad, sino de pensar un poco antes de actuar, sólo para asegurarte de que no estás causando ningún daño a nadie (incluso a ti mismo).
SE AMABLE, CADA PERSONA EXPERMENTA SITUACIONES DIFICILES QUE ESCAPAN DE SUS MANOS
No es lo mismo directo que imprudente
Haciendo honor de la honestidad o de la claridad, muchas personas rebasan la línea del respeto y caen en imprudencias que impactan de manera negativa la interacción y el ambiente en el que se desenvuelven.
Se llenan la boca de orgullo con frases como la siguiente: “Yo no me ando por las ramas, digo las cosas como son”. Recuerda que las cosas no sólo son como tú las ves, siempre hay otra cara en la moneda y nuestra libertad de expresión no está peleada con la cortesía y las buenas formas
La falta de tacto y empatía
La falta de compasión por el otro. Por mucho que tengamos razones y fundamentos para estar molestos, no es necesario ofender o lastimar a la otra persona. Antepongamos siempre los sentimientos, la vida y la libertad de los demás y de nuevo cuidemos las formas.
Quizá puedas ganar una discusión, pero piensa que puedes perder tu relación con la otra persona. ¿Qué tiene más valor para ti?
TEN PRESENTE TODO TIENE SU TIEMPO.
No pensar en el momento adecuado para decir las cosas o actuar de determinada manera puede ser la fuente de muchos de nuestros problemas. Si eliges el tiempo indicado es mucho más factible que tu punto sea bien recibido y que logres el efecto esperado.
Si en el momento en que surge tu inquietud la otra persona no está disponible, puedes pedirle tener una conversación en un futuro cercano y plantearle cuál es el tema y por qué es importante para ti.
TE INVITO A MEDITAR EN LO SIGUIENTE:
Por último, quiero compartirte lo siguiente:
Proverbios.15:4 Menciona, la lengua amable es un árbol de vida; la lengua perversa hace daño al espíritu.
TUS PALABRAS DETERMINAN TU DESTINO.

